Los viejos se olvidaron de enseñar
Y se lo dejaron a los monitores y a la televisión
Ya el amor se mudo a los bares y hoteles
A lugares para oír música que solo habla de sexo, jajá y el sexo se hizo “ciber”
Las cartas dejaron de perfumarse y sellarse con cera
Y los de las rosas tuvieron que irse a vender a los cruceros
Los niños salieron a trabajar al subterráneo
Los taxistas dejaron de ser amables
Y la gente nos olvidamos del “buenos días”
Se dejaron los sombreros y nadie sostiene su punta para agradar al extraño
El cine tomo el desnudo y la palabrería para conquistar
Las microondas abarrotaron el recibo de luz
Y las guapas se hicieron flacas
Las fotos dejaron de ser un evento
Y se mutaron a los pixeles
El arte se mudo al performance
Y el tomar café se volvió snuff
Los rebeldes se volvieron contra dios
Y los quietos contra sí mismos
La tristeza se puso de moda
Y la guerra solo se modernizo
El hambre siguió doliendo como antes
La enfermedad evoluciono
La diabetes
El cáncer
La osteoporosis
El colesterol
Las calorías
Los triglicéridos que quien sabe que son
Todo se volvió paranoia… hipocondría
Las varices, las hemorroides, la impotencia,
Se volvieron curables con tratamientos de 24 horas
El circo dejo de frecuentarse
Los payasos fueron odiados
Y los niños cambiaron los carros y muñecas por consolas
De juego sedentario…
…La imaginación se hizo rareza
La radio dejo de oírse en familia
La comida se volvió cosa de todos los días
Las velas solo se usaron en los apagones
Los pañales, desechables
Las fiestas en cohetes y quemadera de neumáticos
Santa Claus se volvió más gordo y abandono a su esclavo negro
Y los reyes magos se olvidaron del zapato de los pobres
Los presidentes cambiaron de partido
La gasolina
Las tortillas
El gas
El peso
El dólar
Todo subió…pero los bolsillos siguieron agujerados
El corazón también se devaluó
El llorar se volvió debilidad
La verdad una piedra en el zapato
Y la honradez un mito
La tierra y el sudor, cosa de pobres
La antena parabólica una necesidad
Los coches híbridos aun con cuatro ruedas y un volante
Las verduras, en conservas de lata
La ley en un enemigo
El policía en el asaltante
El caminar en la calle una osadía
Y el viajar un lujo
Las necesidades un negocio
el trabajo en cosa de vida o muerte
Y la justicia se volvió aun mas ciega
Las ballenas no dejaron de morir
Los bosques no dejaron de caer
La basura se convirtió en colonia de hombres y ratas
La vida… ¿perdió su oportunidad?
Autor: Felipe de Jesús Sierra Solache
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
que palabras tan crudas, pero tan ciertas
ResponderEliminar