sábado, 14 de marzo de 2009

Xech.

De pronto, te encuentras a lado de un papel,
ves los placeres de una hoja en blanco, una mente muerta.
En tu cuerpo recorren gusanos y lentamente
comen tu carne vaciandote... como la hoja en blanco.
Y mueres, mueres de nuevo, continuamente.
Observas el reloj del lado izquierdo de tu cama,
volteas y ves la dulcura de una soledad infinita.
Sigues con el techo y ahí imaginas que no caes,
bailas junto al tiempo, bailas con fantasías.
Las cuerdas se detienen, eres un títere más del mundo
y mueres, mueres de nuevo, continuamente.


Autor: Andrea M.

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