Tosió una vez, la multitud enmudeció. Tosió por segunda vez, la multitud, palideció.
Tosió por tercera vez, la multitud se alejó. Tosió por cuarta vez, la multitud lo lapidó.
Autor: Néstor Martínez.
(Un pequeño cuento influenciado por la influenza)
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Excelente, así me vieron cuando estornude en el centro, ademas de pasearme sin tapabocas. Casi un performance intimo.
ResponderEliminarcorto... sencillo.
ResponderEliminarbonito... cruel...
bueno.