Yo no debería escribir.
La gente no tiene la culpa de mis demonios o mis traumas.
No debería soportar la pluma que corre por estas hojas.
A duras penas y soporto mi alma.
Un alma desgastada y dividida en muchos pedazos.
Que cargo en una bolsa de pan.
Mis ojos deberían ser ciegos a la poesía.
Si la literatura fuera Dios, yo seria un hereje.
Excomulgado y desterrado de sus bellas puertas o prados.
Yo no debería amar, por que cada vez que amo, lloro.
Y cada vez que lloro, amo.
Yo no debería amarte a ti.
Por que cuando te amo,
la amo a ella, y a esa otra.
Y a muchas que tienen distintas caras.
No debería haber escrito este poema.
¿Para qué? Para que me escuchen hablar de ti.
De todos o de nadie.
No debería ser nadie.
Siendo nadie, podría ser un don nadie.
Y todos me conocerían.
Yo debería ser tragafuegos…
Autor: Néstor Martínez
NOTA: Quien lea el blog, mandé escritos, se vale todo, mientras se aporte a la literatura, vale la pena.
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